viernes, 26 de febrero de 2010

Exposición de El Halcón Maltés

Xavi, Edu, Carlos y yo nos aventuramos a ofrecernos voluntarios para exponer alguna de las películas que visionaríamos en Historia del Cine. Nos tocó "El Halcón Maltés", de John Huston.
Unas 45 horas antes del "gran momento", nos reunimos para ver cómo vamos a hacerlo. Empezamos pensando en hacer un powerpoint, pero Carlos pareció no conformarse con eso. ¿Y si hacemos un vídeo? Empezamos a imaginarnos como sería: con cierto humor, incluso interactuando entre los "yos" que aparecen en pantalla y los que estamos sentados delante de toda la clase.

Pues lo que empezó como una broma acabó siendo real: al día siguiente por la tarde, a toda prisa, quedamos y grabamos por turnos todo lo que había que decir. 
El rodaje fue bastante precipitado, con bastantes tomas falsas. Sin embargo, a pesar del poco tiempo del que disponíamos, pudimos confeccionar un guión más o menos aceptable. Utilizamos el portátil como tele-pronter (a veces se nota demasiado) para dejar de lado la memorización. 
El montaje me llevó desde las 0:00 hasta las 3:30; tres horas y media más tarde tendría que desperezarme, terminarlo, grabar un par de cosas que faltaban e ir a clase a exponerlo (por supuesto, no nos quedaríamos a ver la película otra vez).

Aquí dejo las dos partes de la exposición (no cuelgo el original, porque fuera de la clase no tiene mayor interés. Recomiendo verlo en pantalla completa), habiendo suprimido el tráiler porque, la verdad, es una chapa:



Llegamos a clase a las 10:35, cuando terminó la película y la gente salía al descanso. Estuvimos hasta las 11:15 con problemas de compatibilidad entre los portátiles y el proyector. En el ordenador de sobremesa se veía la imagen más estrecha, pero al final no estuvo tan mal.

En general el vídeo gustó bastante, más que nada porque nadie se esperaba la llegada de este nuevo formato. También por los toques de humor que, modestia aparte, quedaron bastante bien, y en general hubo buen  ambiente durante toda la proyección. Nosotros intentamos mantenernos serios sentados en la mesa del profesor, observando la reacción del público y comiendo una galleta de chocolate. 

Algunos puntazos, como las letras iniciales empalmadas con la música original o la carcajada de Carlos totalmente fuera de lugar (lo lógico hubiera sido quitarla) consiguieron amenizar la exposición y hacernos pasar un buen rato a todos. Cabe destacar también la sincronizada intervención de David Mejuto, que ayudó a darle naturalidad y realismo a la exposición. 

domingo, 7 de febrero de 2010

Entrevista a Berto Romero

Me gustaría comenzar este blog de contenidos diversos hablando de la gran entrevista que pudimos hacerle a Berto Romero, el conocido humorista colaborador de Buenafuente e integrante del grupo Terrat Pack. Sé que es empezar por el final, ya que más adelante hablaré de vídeos anteriores, pero la verdad, me da igual.
Ahí va la primera parte de la entrevista


La segunda parte



La historia de cómo conseguimos dar con él es demasiado larga como para contarla aquí; la puedo resumir como un golpe de suerte (o un milagro) y un gran gesto por parte de César, uno de los organizadores.

Dos horas antes de empezar el espectáculo, nos plantamos ahí. Estuvimos un buen rato esperando en la recepción. De repente Nacho me dice "Eh! ¿Ese no se parece a Berto?" Había llegado en taxi, acompañado por dos más. Efectivamente, era él (sin gafas), y venía hacia nosotros. Cuando vino salí de golpe a saludarle. Me sonrió, y le dije que queríamos hacerle una enrevista. "Pues a ver si dará tiempo", me dijo. Unas fans estaban ahí esperando; Berto les firmó un autógrafo y se piraron. ¡Demasiado típico para nosotros!
Por fin vino César, el organizador con el que me había puesto en contacto. Por suerte ya habíamos recogido la entrada, así que parecía que iban bien de tiempo y no habría problema en entrar.  Nos condujeron a la parte trasera del escenario, ataravesando una cortina. Como se trataba de un polideportivo (Anaitasuna), el "camerino" de Berto era un vestuario (que es el que sale en la entrevista). En principio sólo dejaban entrar a uno, pero al final, entre una tontería y otra, acabaron entrando los otros tres. El minuto que estuve a solas con Berto lo invertí enseñándole mis gafas, que también son sin cristal (como las suyas, que las tenía sobre la mesa). Le hizo gracia el detalle.

Después comenzó la entrevista; no fue como me imaginaba, para nada. Para empezar, me la imaginaba de pie, en plan "Berto, Berto!! Unas preguntas!" con todo de gente alrededor. Pero no; fue los tres sentados, con humor y tranquilidad. Yo estuve muy tenso (como se puede apreciar), ¡no me salía bromear con él! Porque era como "¿qué broma le tengo que hacer yo a mi referente del humor?". Él, en cambio, fue muy simpático y muy atento, y nos hizo pasar un rato genial. Al final ya le dimos un poco la chapa, cierto. ¡Pero había que aprovechar!

Le entregamos el regalo (que no lo ha enseñado en BFN, para nuestra decepción), le dimos ánimos para su espectáculo (con el que no pudimos dejar de reír) y nos fuimos a esperar una hora y media dentro del recinto para coger los sitios de delante de todo, viendo como Berto ensayaba algunas canciones, y bromeaba con el resto del equipo.

El espectáculo fue un no-parar de reír. Al final, los cuatro estábamos seguros de que nos mandó un saludo especialmente a nosotros (estábamos en primera fila).

Nos sentimos francamente privilegiados.